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Miles de personas han llegado hasta el Museo Federico García Lorca de Fuentevaqueros y muchas personalidades han estampado sus firmas en el libro de honor: Hortensia Bussi, viuda de Salvador Allende, Pilar López, hermana de la Argentinita; las actrices Nuria Espert o Aurora Bautista, el poeta Rafael Alberti, el escritor Salmand Rusdhie; la bailarina Cristina Hoyos; los cantantes Ángel Parra o Leonard Cohen; estudiosos de Lorca como María Lafranque, Claude Couffon, Ian Gibson, etc... y los niños de las escuelas que recitan en el patio los versos de Federico o cantan sus canciones, en ese patio con su níspero, el naranjo, el parral de las abundantes uvas blancas, el pozo recuperado, o la vieja bomba de la que se puede beber agua fresca, el patio que llevaría seguramente a las viejas cuadras y al pajar: "Toda mi infancia es pueblo, pastores, campos, cielo, soledad. Sencillez en suma... amo la tierra. Me siento ligado a ella en todas mis emociones. Mis más lejanos recuerdos tienen sabor a tierra. La Tierra, el campo, han hecho grandes cosas en mi vida. Los bichos de la tierra, los animales, las gentes campesinas tienen sugestiones que llegan a muy pocos. Yo las capto ahora con el mismo espíritu de mis años infantiles...".
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